Suplemento
"ALTERNATIVAS ECONOMICAS"

NUESTRO
ENFOQUE
- La
transición democrática lograda tras la caída
de Fujimori debió ir acompañada de un cambio en
el modelo económico. Los peruanos botamos a Fujimori
no solamente por preferir a la democracia que a la dictadura,
sino también porque su modelo económico neoliberal
no logró mejoras importantes en las condiciones de vida
de las mayorías y mantuvo y reforzó las condiciones
de exclusión y desigualdad. Este periodo también
coincide con un nuevo cambio internacional, donde el fracaso
del Consenso de Washington se hace patente y la discusión
sobre la necesidad de realizar cambios al mismo alcanza hasta
a sus propios propugnadores.
- En
ese contexto, la sostenibilidad de la democracia, el logro del
bienestar con equidad para todos los peruanos y el propio deseo
de la ciudadanía planteaban que el cambio de gobierno
fuera acompañado de un cambio en el modelo económico,
para avanzar hacia un desarrollo humano. Aunque no podemos menos
que reconocer que en este periodo ha habido algunos cambios
en la política económica, como una política
monetaria reactivadora, una política comercial que protege
algo más nuestro mercado y algunos atisbos de política
sectoriales, estos cambios han sido muy insuficientes, de tal
manera que aunque se ha logrado mantener un crecimiento económico
en un contexto internacional difícil, no se ha acelerado
la creación de empleos, no se ha reducido significativamente
la pobreza ni se ha dado un salto en las políticas sociales.
Un mayor cambio en la política económica es necesario.
I.
LOS OBJETIVOS Y METAS INTERMEDIAS DE LA POLÍTICA ECONÓMICA
a.
El objetivo final
3.
Cuál es el objetivo último de la política
económica, o en otras palabras, qué es lo que
quiere lograr. Un punto de vista neoliberal sostiene que solo
importa el crecimiento del PBI, es decir solo los ingresos totales
del país, sin importar su distribución ni otros
objetivos sociales. Desde nuestro punto de vista, lo que se
quiere es mejorar la calidad de vida de las personas ampliando
sus capacidades de manera sostenible. Como parte de la calidad,
además de los ingresos y el acceso a bienes y servicios,
están la salud, la educación, la participación
ciudadana en la democracia, la integración en la vida
social y el poder gozar de un medio ambiente no contaminado
o destruido. Un segundo elemento fundamental de nuestro objetivo
es que esta ampliación de las capacidades de las personas
debe alcanzarse con equidad. Para ello, el incremento del PBI,
de los ingresos o de la competitividad son medios, pero sólo
medios. Y junto a esos medios, hay otros, como, que por supuesto
tienen conexión con la política económica
pero que no se agotan en esta.
4.
Cómo se relacionan estos distintos componentes del desarrollo
humano. La integración entre estos distintos componentes
del desarrollo humano es compleja, y no es cierto como dice
el neoliberalismo que el aumento de los ingresos y el PBI sea
el catalizador de todos ellos. Es cierto que un aumento de los
ingresos es de gran importancia para que pueda mejorar la educación
y la salud, pero no es menos cierto que la educación
y la salud constituyen bases de capital humano para el crecimiento
económico, que la integración social y la democracia
son fundamentales para la gobernabilidad que sustenta la estabilidad
y la inversión, y que la equidad es lo que permite que
este conjunto de aspectos del desarrollo humano abarquen a la
gran mayoría de la población.
b.
Aumento del empleo y de los servicios públicos básicos
5.
Para lograr este objetivo, podemos plantearnos dos metas intermedias
relacionadas a la política económica: (i) aumentar
el empleo adecuado, incluyendo las oportunidades económicas
para que los pobres mejoren sus ingresos mediante las micro
y pequeñas empresas, mejorando la distribución
primaria del ingreso; (ii) aumentar la cobertura y mejorar la
calidad de los servicios públicos de educación,
salud y desarrollo social, generando derechos básicos
para todos.
6.
Para ambas metas, un crecimiento económico es importante.
Sin embargo, es claro también que distintos estilos de
crecimiento, en particular respecto a la intensidad de empleo
que generan y a la acción del estado cobrando impuestos
en forma progresiva y brindando oportunidades a los pobres,
hacen una enorme diferencia en relación a los objetivos
mencionados. De ahí que podamos decir que, para lograr
nuestros objetivos, lo que deseamos es un crecimiento económico
rápido, intensivo en empleo y con una acción pública
redistribuidora y de generación de derechos fuerte. Coincidimos
con el neoliberalismo que un crecimiento económico es
importante, pero pensamos que el estilo de ese crecimiento es
igualmente importante.
7.
En la situación actual del Perú, estas metas intermedias
no son contradictorias entre sí. El neoliberalismo plantea
que cuando el estado es muy grande, cobra muchos impuestos o
orienta el mercado hacia una mejor distribución, se generan
ineficiencias que frenan el crecimiento. Por el contrario, el
estilo de crecimiento primario-exportador del neoliberalismo
genera bolsones de riqueza pero agudiza la desigualdad y la
exclusión, promoviendo la violencia y el crimen e impidiendo
el desarrollo de la potencialidad y creatividad productiva de
nuestro pueblo, conspirando así contra un desarrollo
sostenible. La extrema desigualdad, la exclusión en el
empleo y los serios problemas en la educación y la salud
están deteniendo el crecimiento económico y el
progreso nacional, y una política que reduzca estos problemas
mejorará nuestra economía.
c.
Política económica y democracia
8.
También hay que tener en cuenta que el proceso como se
formula la política económica, así como
su contenido, tienen tremendas implicancias para la democracia.
En cuanto al proceso, es fundamental que la política
económica sea formulada de la manera más consultada
y consensuada posible, incluyendo el claro respeto a las facultades
constitucionales del Congreso. Mientras el neoliberalismo aplaude
el “valor”de los gobiernos que traicionan sus ofertas
electorales para aplicar paquetes de ajuste y favorece las medidas
tomadas entre gallos y medianoche en gabinetes cerrados con
el FMI, para nosotros la democracia implica una correspondencia
entre promesas electorales y acción pública, así
como la consulta y el consenso interno antes que con organismos
internacionales.
9.
Fortalecer la democracia también demanda que todos los
ciudadanos sientan que son parte de los beneficios económicos
y que sus percepciones e intereses son tomados en cuenta. Mientras
el neoliberalismo no le importa que la mayor desigualdad y fuerza
de los ciclos económicos mina nuestras frágiles
democracias, nosotros pensamos que las políticas económicas
deben tener también realizarse en consideración
a las necesidades de gobernabilidad democrática.
10.
La transparencia de la política económica es fundamental.
Cantidad de decisiones que benefician intereses particulares
se toman todos los días, y quienes impulsan políticas
neoliberales suelen ser los primeros en realizar este tipo de
acciones, como el FMI defendiendo los intereses del capital
financiero internacional. Esto debe terminar, y el interés
público debe ser primero. Los beneficiarios de los subsidios
públicos, de los rescates financieros, de las amnistías
y exoneraciones tributarias, deben ser conocidos. El presupuesto
público debe poder ser entendido y discutido ampliamente.
11.
Las generaciones futuras deben ser tomadas en cuenta. El modelo
primario-exportador promovido por el neoliberalismo agota nuestros
recursos naturales, destruye nuestros bosques y contamina nuestros
ríos. Nosotros pensamos que la política económica
debe preservar el medio ambiente para gozo nuestro y de nuestros
hijos.
II. ESTRATEGIAS Y POLÍTICAS
FUNDAMENTALES
12.
El primer punto de una estrategia de desarrollo es quienes son
los actores y fuerzas para el desarrollo. Para el neoliberalismo,
la única fuerza es la inversión privada, que se
encuentra dirigida por el afán de lucro y el deseo de
acumulación individual. Desde nuestro punto de vista,
para lograr el desarrollo, junto con la inversión privada,
está el esfuerzo de los trabajadores calificados y no
calificados y de las familias enteras por superarse y progresar
junto al país, está la investigación científica
como valor colectivo, están la cohesión y organización
social, están los valores de solidaridad, honestidad
y confianza mutua, y está la acción pública
a través del estado. Los estudios sobre el crecimiento
económico han mostrado, ya hace mucho tiempo, que la
inversión no explica sino una parte minoritaria del crecimiento,
y que el capital humano en educación y salud, la integración
social, la estabilidad macroeconómica y las instituciones
son igualmente importantes para lograr un aumento de productividad
y además jalarán un aumento de la inversión.
13.
La estabilidad macroeconómica es fundamental, e incluye
tanto la estabilidad de precios, como la búsqueda del
pleno empleo y el equilibrio externo. A diferencia del neoliberalismo
ramplón, no pensamos que se trate solamente de estabilidad
de precios. Este objetivo debe ser perseguido por la política
económica en su conjunto, incluyendo al Banco Central
(como el Fed de los EEUU). Pensamos que tanto políticas
monetarias como fiscales anticíclicas deben utilizarse
con este objetivo, de acuerdo a las circunstancias. También
debe resguardarse el equilibrio externo, manteniendo una tasa
de cambio adecuada y reduciendo la vulnerabilidad de nuestra
economía a shocks externos, buscando reducir la dolarización
de nuestra economía (por ejemplo mediante reducción
de la cobertura del seguro de depósitos en moneda extranjera,
la aplicación de un impuesto a las transacciones financieras
más alta o regulaciones bancarias más estrictas
sobre créditos en moneda extranjera debido a su mayor
riesgo), y reduciendo los flujos de capital de corto plazo y
su volatilidad (imponiendo impuestos o tasas a los capitales
de corto plazo siguiendo la experiencia chilena), a diferencia
de lo que hizo el neoliberalismo fujimorista. Una regulación
bancaria estricta es también importante.
14.
Reducir la deuda pública externa. Con el fin de poder
aplicar políticas fiscales anticíclicas y promover
la estabilidad, así como para lograr una mejor distribución
del presupuesto público a favor de las mayorías,
el peso de la deuda pública debe tender a reducirse en
el mediano y largo plazo. Para ello, lo primero que debe hacerse
es promover los canjes de deuda por inversión social
y medio ambiente, así como promover mecanismos multilaterales
para reducir el peso de la deuda y mejorar las condiciones de
pago, mientras a mediano plazo, hay que mantener una política
fiscal prudente que vaya reduciendo el ratio Deuda/ PBI. Nuestro
punto de vista es que hay que combinar una política de
reducción de una deuda injusta con una política
prudente que evite nuevo endeudamiento y de señal de
una política seria.
15.
La promoción de las inversiones y de la productividad
exige un marco adecuado, en el cual se conjuguen el interés
por la ganancia privada de los inversionistas, con un contexto
de relaciones sociales favorables a la estabilidad y la cooperación
y una alianza entre el estado y el sector privado para aumentar
competitividad. Este marco incluye el respeto al derecho de
propiedad y de una tasa de ganancia justa, las condiciones de
estabilidad política y social que devienen de una democracia
estable sustentada en condiciones básicas de equidad,
la adecuación de los macro precios con tipos de cambio
y salarios más altos (para ampliar el mercado) y tasas
de interés más bajas, la búsqueda activa
de mercados en el exterior (mediante políticas de promoción
de exportaciones y negociaciones comerciales que pongan por
delante los intereses nacionales) en forma conjunta entre el
estado y el sector privado, la capacitación laboral (mediante
la educación y con programas específicos e incentivos
al sector privado), la innovación y modernización
tecnológica con alianzas público-privadas, el
impulso a la productividad mediante la competencia, la organización
de redes productivas entre empresas de diverso tamaño,
la promoción de los servicios financieros y el crédito,
el desarrollo de la infraestructura (mediante inversiones públicas
y concesiones) y la promoción de relaciones laborales
justas que promuevan la cooperación entre trabajadores
y empresas y la capacitación de los trabajadores. La
ventaja del Perú en cuanto a conexión de Internet
con cabinas públicas debe ser aprovechada. Mientras el
neoliberalismo ramplón cree que lo único que importa
son los derechos de propiedad y un orden social sustentado en
la fuerza pública, desde nuestro punto de vista es un
tejido social y productivo que conjuga el interés individual
y la cooperación mutua lo que puede lograr estos objetivos.
16.
Estas políticas de promoción de las inversiones
y la productividad deben combinar políticas generales
con políticas sectoriales, o por decirlo de otra manera,
estas distintas políticas tienen especificidades sectoriales
que deben ser consideradas y coordinadas. Los sectores en los
cuales debe ponerse más énfasis con estas políticas
son los de industria, turismo y agroexportación, considerando
su potencial de mercado, de crecimiento y de generación
de empleo, debiendo precisarse productos y líneas específicas.
Un enfoque regional, que genere clusters, es también
importante.
17.
Una ola de privatizaciones ha dejado resultados mixtos parta
el país, en buena parte porque se han hecho de manera
poco transparente y con ventajas especiales a los compradores.
No pensamos que una empresa pública es necesariamente
peor que una empresa privada, ni viceversa. Muchos países,
incluido el Perú, han tenido algunas experiencias buenas
con empresas públicas, y en varios casos empresas públicas
de otros países han comprado empresas públicas
peruanas “privatizadas”. El tema de las privatizaciones
debe analizarse caso por caso. Algunas empresas públicas
sirven para ayudar a regular el mercado, como la refinería
de Talara, otras a promover el desarrollo como COFIDE o el Agrobanco,
otras generan utilidades como Petroperú. Otras empresas
pueden ser vendidas o privatizadas bajo diversas opciones, en
este caso una buena regulación, un proceso transparente
y discutido abiertamente es indispensable. Sin embargo, esta
política ha dejado de ser central por que la magnitud
de la ola privatizadora realizada durante el fujimorato ha dejado
ya poco en manos del estado.
18.
La infraestructura es fundamental para integrar el país
y lograr la competitividad, y su desarrollo debe lograrse con
una combinación de inversiones públicas y concesiones
adecuadamente reguladas. En la infraestructura vial es donde
la inversión pública seguirá jugando un
rol fundamental, debiendo asegurarse su mantenimiento, pero
también hay importantes oportunidades de concesión
que aprovechar para atraer el capital privado y liberar recursos
públicos a otros fines.
19.
La regulación de los monopolios y oligopolios en el Perú
(teléfonos, electricidad, AFPs, aeropuerto, televisoras,
etc) deja mucho que desear, resultado de lo cual tenemos tarifas
de las más caras de la región, afectando a los
consumidores y nuestra competitividad. En varios casos, incluso
esta regulación limita la competencia, como en el caso
de las tarifas de interconexión telefónica o la
prohibición de prestar el servicio de AFPs a otras entidades
financieras. Es necesaria una regulación más transparente
y con participación de los usuarios, que ponga por delante
el interés público con un justo equilibrio entre
los intereses de las empresas y los intereses de los consumidores
y el país.
20.
El Estado debe participar activamente en la promoción
de las exportaciones, la mejora de la productividad y la innovación
tecnológica, con énfasis en los sectores con mayor
potencial. La búsqueda activa de mercados y la difusión
de información comercial, el apoyo a la innovación
y adaptación tecnológica vinculando a las empresas
con las Universidades, la promoción de redes de cooperación
entre empresas, el apoyo en el financiamiento, la provisión
de bienes públicos como la sanidad, la estandarización
o el nombre de origen, son fundamentales.
21.
Los acuerdos comerciales deben servir a ese fin, y en la situación
actual no debemos abrir nuestros mercados si no obtenemos ventajas
a cambio. La negociación comercial aisladamente con los
EEUU no es la mejor opción por la enorme diferencia de
tamaño y poder, y buena parte de nuestras exportaciones
industriales son a nuestros vecinos, por lo cual el énfasis
debe estar puesto en impulsar la integración y la negociación
conjunta con el MERCOSUR y la CAN. Los productos agropecuarios
deben tener una protección especial, debido a que la
pobreza es mucho mayor en el campo y a que su deterioro económico
leva a las migraciones a la ciudad con grandes costos en términos
de infraestructura pública.
22.
Las relaciones laborales en el Perú no solamente permiten
un abuso de los trabajadores y una inseguridad muy grande, aumentando
la desigualdad, también conspiran contra el aumento de
la productividad. El neoliberalismo peruano ha basado nuestra
competitividad en salarios bajos y mano de obra sobreexplotada,
pero ha generado también trabajadores con pocos incentivos
a capacitarse -¿para que gastar en aprender algo si puede
ser despedido al poco tiempo? – y con muy pocas ganas
de colaborar con la empresa más allá de su estricta
exigencia laboral. Es indispensable restaurar condiciones de
mayor justicia en el trato laboral, que generen lazos de más
largo plazo y mayor cooperación entre trabajadores y
empresa. Para ello, normas que protejan derechos básicos
son indispensables, acompañados de sindicatos modernos
que resguarden esos derechos y hagan más fluida la relación
laboral.
23.
La educación tiene que reformarse para ser mucho más
útil para la obtención de empleo e ingresos. Esta
sin duda no es la única transformación que requiere
la educación peruana, pero sí la más relevante
para la economía nacional. Necesitamos que la educación
peruana otorgue competencias que permitan a nuestros jóvenes
ser productivos, trabajar en equipo, gestionar negocios.
24.
La presión tributaria debe aumentar con impuestos directos,
porque se necesitan recursos para desarrollar políticas
de promoción de la productividad, la innovación
y las exportaciones, acumular capital humano y generar condiciones
de justicia social. La presión tributaria del Perú
es de las más bajas del continente, y además es
poco progresiva, estando constituida mayoritariamente por impuestos
indirectos. Eliminar las exoneraciones del impuesto a la renta
incluyendo a las ganancias de capital, incluir los dividendos
en la renta personal gravada, establecer un canon a la explotación
de los recursos naturales, establecer una fiscalización
severa sobre los grandes contribuyentes, combatir con firmeza
el contrabando, reimponer un impuesto al patrimonio, son algunas
de las medidas que pueden tomarse en este sentido. La meta mínima
es una presión tributaria de 16% del PBI y en alza.
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